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Lo comprende mi corazón, Nezahualcóyotl (1402-1472)
Por fin lo comprende mi corazón:
escucho un canto,
contemplo una flor.
¡Ojalá no se marchiten!
¿Acaso alguien ha podido expresar de manera tan simple y hermosa lo que es la poesía? Sin embargo, para quien no esté relacionado al lenguaje de la poesía estos versos pueden presentar duda en cuanto a la capacidad de marchitarse que tiene una canción o a la capacidad de entendimiento que tiene el corazón.
Los poetas somos minoría porque no sólo gravitamos en la órbita de los distintos idiomas del cuerpo, sino que vemos significados donde a otros no les parece. A veces, escribimos desde el corazón(amigdala), otros desde la cabeza(corticala), otros desde la genitalia(reptilia) o con una combinación de lo anterior y otras añadiduras de éste y otros mundos oníricos.
En definitiva y por nuestra particular manera de expresarnos, hemos sido algo incomprendidos.
Hoy, gracias al universo virtual, tenemos la oportunidad de plantar nuestros otros mundos, aunque el sueño de conseguir una editorial que nos publique tenga que esperar.
Para mí, ya es una realidad. Un joven editor llamado Elidio me dio la oportunidad. El proceso fue arduo pero muy satisfactorio. No pierdan nunca la esperanza y sigan intentándolo. Les invito a leer mi primer poemario: Noches de luna: embelesos y melismas(2007). Son poemas de mujer que bajo la tibia luz de la luna cuenta su mundo amoroso, de conocimientos y de luchas por lo que cree justo. He dedicado el poemario a mi abuela, Doña Pepita Rodríguez, quien descubrió mi talento y guardó mi primer poema dedicado a ella.
Espero que ustedes puedan disfrutar de Noches de luna: embelesos y melismas. cuyo poema central cuenta la historia de un romance entre una luna enamorada y un ángel seductor. El ISBN es: 0977601382 y puedes conseguirlo en: www.terranovaeditores.com y las principales librerías en Puerto Rico.

Noches de luna: embelesos y melismas (2007)

Iris Miranda (puertorriqueña, 1961)
Lunar (p.48)
Dónde los juegos siderales
dónde la luz rizada y suave
...se perdería en la pestaña
eclipse de la tierra blanca
explosión del cohete
órbita terrestre acariciada
en el mar imaginario de los astronautas.
Dónde sus huellas de luz
dónde el torrente que ciega,
...en el hueco insomne
de la intimidad intensa
hidrobesos ardorosos
sobre los ojos del ángel, que la besa.